Ese tener claro que no pero que de repente aparezca esa chispa de echar de menos que te dice ¿y por qué no sí?. Quién me iba a decir a mí solo hace medio año que ahora estaría así. Eso me pasa por meterme en la boca del lobo. La parte buena es que al menos, ahora, por mi parte lo tengo claro. Es solo eso, físico. Pero creo que de eso me he cansado. Es, o todo, o nada. Y va a ser nada. Y está bien. Es como tiene que ser. Es un buen final. El tres es el número correcto. Aunque no sé por qué tengo la sensación de que esto no se ha acabado. Que aún nos queda mucho por pasar, y no sé si me gusta. Probablemente no. Tengo miedo por ti. Y por mi. Por nosotros. Como dice la canción, vamos a empezar a perdernos, y no me hace gracia precisamente. Lo que más miedo me da es que te estás perdiendo a ti mismo, y no te das ni cuenta. ¿A qué punto hemos llegado? Eres una de las personas más importantes de mi vida!, y, ¿me lo juego todo por un rato de pasarlo bien?. Lo peor es que ni me doy cuenta. Quizás me esté perdiendo a mi misma también. Cuando te des cuenta de que igual si soy lo que necesitas aunque no pueda darte lo que crees que quieres, será tarde, y me habrás perdido, y estaremos condenados a vivir como yo no quería que ocurriese. Lo tomas o lo dejas. Es ahora o nunca. Y lo peor, es que va ser un nunca, pero siempre.
y ese "y si..." seguirá ahí toda nuestra vida.
O quizás no...
y seguiré siendo siempre esa niña asustada si no estás conmigo para decirme que todo irá bien.
Porque contigo, sé que estoy a salvo.
