Ese tener claro que no pero que de repente aparezca esa chispa de echar de menos que te dice ¿y por qué no sí?. Quién me iba a decir a mí solo hace medio año que ahora estaría así. Eso me pasa por meterme en la boca del lobo. La parte buena es que al menos, ahora, por mi parte lo tengo claro. Es solo eso, físico. Pero creo que de eso me he cansado. Es, o todo, o nada. Y va a ser nada. Y está bien. Es como tiene que ser. Es un buen final. El tres es el número correcto. Aunque no sé por qué tengo la sensación de que esto no se ha acabado. Que aún nos queda mucho por pasar, y no sé si me gusta. Probablemente no. Tengo miedo por ti. Y por mi. Por nosotros. Como dice la canción, vamos a empezar a perdernos, y no me hace gracia precisamente. Lo que más miedo me da es que te estás perdiendo a ti mismo, y no te das ni cuenta. ¿A qué punto hemos llegado? Eres una de las personas más importantes de mi vida!, y, ¿me lo juego todo por un rato de pasarlo bien?. Lo peor es que ni me doy cuenta. Quizás me esté perdiendo a mi misma también. Cuando te des cuenta de que igual si soy lo que necesitas aunque no pueda darte lo que crees que quieres, será tarde, y me habrás perdido, y estaremos condenados a vivir como yo no quería que ocurriese. Lo tomas o lo dejas. Es ahora o nunca. Y lo peor, es que va ser un nunca, pero siempre.
y ese "y si..." seguirá ahí toda nuestra vida.
O quizás no...
y seguiré siendo siempre esa niña asustada si no estás conmigo para decirme que todo irá bien.
Porque contigo, sé que estoy a salvo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
jueves, 8 de noviembre de 2012
Idiota
Sé que
llegará ese momento en el que tenga que pararte los pies porque si no el dolor
va a ser insoportable.
Y lo haré. No dudes que lo haré.
Esta vez seré fuerte, y quizás así te des cuenta de que no soy una más de tus chicas fáciles.
Pero
mientras, no puedo evitar que estés todo el rato en mi cabeza, esperar y
desesperar, buscarte y que no estés. Buscar
esa última conexión, mirar tus fotos y cada vez que se enciende mi móvil
esperar que seas tú, diciéndome todas esas payasadas que me hacen vivir durante
un rato.
No aprendo. Soy
una completa idiota.
Pero tengo
una cosa clara. Eres tú el que se lo pierde.
Cuando te
canses de esta farsa de vida que llevas te darás cuenta de que me perdiste y
entonces, quizás sea tarde y los dos estemos condenados a vivir separados
porque eres idiota.
Nos estás
echando a perder.
Espero que
estés contento.
domingo, 4 de noviembre de 2012
10 razones para odiarte
No sé
cómo has hecho pero al final en mi corazón está grabado tu nombre
Y allí estás
tú, a nosecuantos mil kilómetros, dándote igual lo que está pasando aquí.
Y estoy
quemada, y cansada.
Cansada de
tener esa estúpida esperanza que no me sirve para nada, de seguir creyendo en
ese “nosotros” que no va a ser, de querer darnos una oportunidad.
Yo, que
siempre he sido la que ha marcado las pautas en esta relación, y ahora estoy
perdiendo el control. Y no puedo soportarlo.
Odio que se
me vaya de las manos. Odio no poder tener a raya lo que siento. Odio no saber
qué quiero. Odio que aparezcas cuando te da la gana. Odio solo ser una más para
ti cuando tú siempre has sido una parte realmente importante de mi vida. Odio
esa indiferencia que antes utilizaba yo. Odio que estés, y que no estés. Odio
que me robes sonrisas y que cuando apareces todo lo demás se me olvide. Odio
que me hagas perder el control y que me digas que me deje llevar. Y lo que más odio
es ese pensamiento que da vueltas por mi cabeza y que me dice podría funcionar.
¿Qué es esto?
Por favor,
decidme que no es amor.
lunes, 29 de octubre de 2012
y es entonces cuando descubres que justo allí donde nunca pensaste es donde realmente quieres estar
No sé ni cómo decir que me has alterado de arriba a abajo, que tú, precisamente tú, has conseguido darle la vuelta a la tortilla y que ahora pasas demasiado tiempo en mi cabeza.
tú, que eras mi amigo, que eras mi historia, mi familia.
Jamás volverás a ser solo eso.
Ahora, que tú me has sacado de tu cabeza, has conseguido entrar en la mía.
Ironías de la vida.
y ahora te vas, y yo sé lo que va a pasar.
lo sé y lo asumo, pero duele igual.
Porque sé que ahora no te importa, y esa indiferencia que siempre ha sido propia de mi, ahora me da una puñalada por la espalda.Ahora estoy al otro lado de mí, sufriendo lo mismo por lo que yo te he hecho pasar a tí.
Me lo merezco, lo sé.
y también sé que es absolutamente absurdo todo esto.
Que queremos cosas distintas, que somos incompatibles, que eres capaz de ponerme enferma con solo proponértelo, que probablemente no eres lo que necesito.
Pero todo eso desaparece solo con recordar esos ojos azules del color del cielo.
yo siempre quise llegar al cielo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


