Como siempre digo, si no es triste, no es un final. Y esta vez no lo vas a arreglar. Da igual lo que digas, no lo creeré. Ya he confiado demasiado en lo que salía de tu boca. Un error que no cometeré más. Y aunque me cueste la vida, aunque me duela lo que estoy haciendo en cada milímetro de mi alma, aunque llore hasta que me deshidrate porque me has perdido, no hay vuelta atrás. era tu última oportunidad, y la has perdido. Esta vez, cuando te dignes a aparecer, te diré que estoy cansada, que se acabó, que no aguanto más. Que no voy a pasarme la vida intentando ser amiga de alguien que no me quiere a su lado. No me vale existir para ti solo cuando te apetece, o en su defecto, cuando me enfado. Y se que crees que esta vez también lo dejaré pasar. Que te perdonaré una y otra vez. que siempre estaré ahí para ti. Pero ese es tu fallo. Como sabes que estaré siempre, haces conmigo lo que te da la gana. Así que nunca más. Y como solo aprendes a base de palos, pues se acabó. Esta vez desaparezco de verdad. No quiero saber de ti. No quiero verte, ahora voy a vivir mi vida sin ti. Quizás así te des cuenta de cuánto me necesitas. De que soy la única que te dice la verdad que no quieres escuchar y que tanto miedo te da. La que te conoce como nadie y la que te quiere tanto que se pasa la vida preocupada por ti, porque sabe que lo que estás haciendo con tu vida es solo tu forma de huir de la realidad. Esa a la que siempre llamas pesada porque todo lo que dice es verdad y tú no quieres la verdad. Esa que te conoce tal y como eres y aún así te adora, aunque odie al ochenta por ciento de la persona que estás siendo ahora. Pero es que la realidad aterra, y tu vives acojonado siempre. Tu fachada es pura hipocresía. Todo mentira. y yo lo sé. Y tú sabes que lo sé, aunque sea inconscientemente. Y eso te asusta. ¿Sabes por qué? Porque eres un cobarde. Un cobarde de unas dimensiones considerables, que se pasa la vida huyendo. Pero si es lo que quieres, adelante. Esta vez no diré nada. Haz con tu vida lo que te de la gana. Y cuando te des cuenta de qué mierda quieres, entonces estaré aquí para ayudarte. Pero mientras, no puedo hacerlo. No puedo seguir al lado de alguien que siendo mi amigo, ni siquiera me pregunta de vez en cuando que cómo estoy o que en cuanto sabe que estoy en casa, no me dice, ¿cuándo nos vemos?. Que tiene tiempo para absolutamente todo el mundo menos para mi. Y no puedo seguir al lado de alguien que está siendo una persona que no es, o que al menos no debería ser y que en unos años mirará hacia atrás y dirá ¿qué mierda he hecho con mi vida? sin que me deje ayudarla. Y he aguantado más de lo que te mereces por todo lo que significas para mi, por todo lo que hemos pasado y porque pensaba que te lo debía, pero hay un punto al que no pienso llegar. Y ya me he humillado bastante. Y con lo orgullosa que soy no sabes cuanto me ha costado estar detrás de una persona que me hace enfadarme cada vez que hablo con ella. y perdonar, y perdonar, y hacer que me de igual. Y sé que no te das ni cuenta. Y probablemente eso sea lo peor.
Así que ahí te quedas. Siempre serás parte de mi familia, pero has pasado de ser como un hermano a ser un primo segundo, esos a los que quieres pero apenas ves, de los que te preocupas pero sabes de ellos una vez cada mil años. No te preocupes, esta vez no será como la última. Me gustará saber de ti y verte, pero solo eso.
Punto y final.
Se que al leer esto pensarás esta está loca, está flipada y es una dramática, pero no es nada que yo no sepa ya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario